Las mejores ideas de regalo para escritores

Hay que reconocerlo: algunos escritores, podemos ser muy «especialitos» y, si alguien quiere regalarnos algo relacionado con nuestra pasión y/o profesión, empiezan a sudar tinta china, porque piensan que nuestros gustos van a ser igual de raros que nuestra cabeza, y las ideas para regalar algo original a un escritor, escasean.

Sin embargo, por propia experiencia, sabemos que a la mayoría de escritores nos gustan varias cosas, y son bastante sencillas:

El olor de un buen libro nuevo y aprender cosas nuevas

Regalar un libro, siempre es una muy buena idea para regalar a un escritor. Ya sea una novela, o un ensayo, siempre verás a un escritor con un libro en las manos en sus ratos libres. 
Como la oferta puede ser mastodóntica, y los gustos pueden variar mucho de un escritor a otro, te recomendamos que, si no estás seguro de las preferencias y objetivos, regales un ensayo relacionado con la escritura, la edición o formas de enriquecer nuestra labor. Acércate a nuestra sección de libros con recursos para escritores y podrás ver una selección de obras escritas por y para escritores.

Si esa opción se te queda corta, puedes optar por un curso que aumente las posibilidades de publicar un libro, o que potencie nuestras habilidades como escritores.

Los escritores vamos de resabidos, pero no lo dominamos todo

Saborear una buena taza de café o té mientras escribimos

Es un auténtico placer escribir con una taza de café o té humeante al lado. Para ayudar a construir esa romántica y evocadora imagen, hay regalos para escritores con precios muy asequibles, como las tazas para escritores, con leyendas inspiradas en nuestro oficio.
Pero si alguien desea ser más espléndido, o se trata de una fecha señalada, las teteras y cafeteras son una muy buena opción para contribuir a optimizar el ritual.

El café o el té nos inspiran, no necesitamos colocarnos con láudano como Poe.

Escuchar el «clac-clac» de una máquina de escribir antigua

Aún hoy, hay escritores que huyen de los ordenadores y prefieren crear en máquinas de escribir o que, sólo por romanticismo, matarían por tener una en casa como símbolo de su profesión o afición.
Luego estamos los nostálgicos, que abrazamos las nuevas tecnologías, pero que queremos demostrar tener un punto bohemio a través de nuestros gadgets, como los teclados vintage o steampunk.

Si quieres te escribo una novela epistolar victoriana, pero prefiero hacerlo en una máquina o un PC, que la tecnología me facilita la vida.

Anotarlo todo, todo

Cualquier escritor podrá decirte lo mismo: el paraíso terrenal es una papelería repleta de bolígrafos, plumas, blocks y cuadernos de todo tipo, donde anotar nuestras ideas, ocurrencias, pensamientos e incluso nuestros sueños más locos.
La Tienda del Escritor, no puede traerte, de momento, el olor de esos pedacitos de cielo, pero sí te facilita una selección de diarios y cuadernos, libros en blanco donde dar rienda suelta a nuestra imaginación, además de una relación de las plumas y bolígrafos más molones para hacerlo con estilo.
 
Muestra de escritores que no se han levantado nunca a apuntar uno de sus sueños.
 

Fardar de lo nuestro

Venga, reconozcámoslo, aunque pocos puedan decir que la escritura les da para comprarse un coche, mola verbalizar la frase «soy escritor», aunque menos son lo que lo dicen en voz alta, porque a la mayoría nos da vergüenza, o somos demasiado humildes para considerarnos como tal.
Una opción para comunicar lo que no nos atrevemos a verbalizar, es decirlo a través de nuestra ropa, y para eso hay camisetas y sudaderas con lemas estupendos y graciosos, que contienen guiños a nuestra profesión.

¡Yo soy escritor, escritor, escritor!

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